Un hombre llegó muy nervioso al consultorio del psiquiatra
y le dijo: "Estoy enamorado de mi caballo".
"Eso no es nada para preocuparse. Mucha gente se aficiona
a los animales. De hecho, mi esposa y yo tenemos un perrito
y lo queremos mucho..."
"Pero, doctor, yo me siento atraído físicamente
a mi caballo." "Hmmm, ¿su caballo es hembra
o macho".
"¡Hembra, por supuesto! ¿Qué cree usted
que soy? ¿Un pervertido?".