Ante todo conviene decidir si la elección se orientará
hacia un perro de raza pura o hacia un bastardo.
El perro de pura raza tiene una gran ventaja: se conocen
de antemano y de forma segura todas sus características.
No se corre el riesgo de que cause sorpresas cuando sea adulto.
Este perro cuesta más caro. Su precio esta influenciado por
la calidad de la línea de que proviene.
En cambio, el perro bastardo no se cotiza en el mercado,
vale lo que se está dispuesto a pagar para conseguirlo. Es
conveniente apuntar que algunos comerciantes abusan de la ignorancia
de sus clientes.
Un perro, por más que proceda de padres registrados, si
el padre y la madre no son de la misma raza, es tan bastardo como
los que llevan en sus venas sangre de no se sabe cuántas
razas
Si estás dispuesto a escoger un perro de pura raza, solo
te falta determinar qué raza eliges. Un criterio importante
a la hora de la elección de raza es el temperamento del perro.
Este debe estar de acuerdo con el ritmo de vida de la familia.
Tambien es muy útil pensar en lo que más tarde se
quiere hacer con el perro. De forma que no se deberá contar
demasiado en un chihuahua como perro de guarda, ya que como máximo
sólo servirán como avisadores.